Es difícil encontrar hoy un grupo que capture con tanta precisión la melancolía digital y el vértigo de una generación que vive entre notificaciones y recuerdos pixelados. Sin embargo, Radio Nostalgia parece una banda llegada desde otro lugar, desde otra época. En su propuesta se percibe un aire de formación clásica, casi romántica, que contrasta con estos tiempos de sobreexposición en redes sociales y un consumo musical inmediato. Radio Nostalgia es el proyecto musical de Dani Jiménez (bajo y voz), Jana Gallifa (teclado y guitarra), Martí Pareras (batería) y Pere Malagelada (guitarra), cuatro jóvenes de entre 21 y 25 años procedentes de distintos puntos de la provincia de Barcelona, con una amplia trayectoria individual como músicos. Aunque hoy se presentan como una formación sólida y cohesionada, el germen del proyecto nació en 2024 de la mano de Dani y Pere. No fue hasta 2025, cuando comenzaron a llevar sus canciones al directo, que Jana y Martí se incorporaron definitivamente, dando forma al grupo tal y como se conoce ahora. La falta de recursos económicos les empujó a producir, grabar y mezclar desde casa su primer trabajo: un álbum homónimo de diez canciones que pone en el centro a una generación frustrada y con un futuro incierto. En él se intuye esa tensión entre pasado y presente que define su identidad sonora: influencias del post-punk, el shoegaze y las nuevas corrientes del rock alternativo, filtradas por una sensibilidad y un sonido propio marcado por atmósferas envolventes y cierta oscuridad emocional. Radio Nostalgia ha construido su camino desde una ética claramente DIY, manteniendo el control creativo en todo momento para preservar la esencia con la que nació el proyecto. Esa coherencia no se limita al sonido: también se percibe en una estética cuidada y en una forma de entender la banda como espacio de honestidad y resistencia frente a la inmediatez. Actualmente inician una nueva etapa con su segundo disco, previsto para finales de abril de 2026, manteniendo ese espíritu artesanal que marcó su debut, convencidos de que la identidad no se negocia.






